Sobre las 9:45 el autocar llegábamos al Puerto de Canencia (1500 m). Allí nos dividíamos, quedándonos los del grupo que iba a hacer la opción larga y llevando el autocar a Valdemanco al grupo de la opción corta.
Una vez preparados arrancamos 14 personas (5 montañeras y 11 montañeros) en una mañana fría con el cielo despejado. Empezamos llaneando hasta el Collado Cerrado (1490 m), que para calentar no está mal. El Sol empezó a calentar y en la primera subida hacia la Cabeza de la Braña (1770 m), la mayoría ya estábamos en manga corta. Algo que no es normal para estas fechas. Durante la subida, uno de nuestros compañeros sufrió una pájara importante que se solucionó con un poco de descanso, aire, frutos secos y gel energético, que nunca está de más llevarlo para estos casos.
Continuamos por la Majada de los Arrieros hacia el Mondalindo disfrutando del entorno, las vistas y la charla con los compis. En el Mondalindo (1830 m) fotos de grupo en el vértice geodésico y un pequeño aperitivo. La visibilidad era muy buena y la meteo propicia para disfrutar un rato de las vistas.
El siguiente pico de la cuerda es Peña Negra (1831 m). En este pico encontramos repetidores de todo tipo, por lo que es un pico fácil de distinguir desde la lejanía. Desde aquí se tiene una bonita perspectiva de la Sierra de La Cabrera con su atractivo aspecto pedricero. Desde Peña Negra tenemos una pronunciada bajada de 500 m hasta el puerto de Valdemanco (1310 m) que corta bastante la cuerda que llevamos en esta marcha.
En el puerto paramos a comer y los 14 nos dividimos en tres grupos. Dos personas que no se encuentra en condiciones para continuar y disfrutar de la marcha, que es de lo que se trata, se bajan a Valdemanco donde las recogerán en coche. De los demás, ocho personas continuamos con la ruta prevista y el resto deciden continuar por el GR10 que discurre por el Sur de la Sierra.
Los que continuamos con la ruta prevista, subimos hacia la Sierra de La Cabrera siguiendo el sendero que discurre entre rocas de aspecto pedricero con formas caprichosas que la Naturaleza moldeó en un “momento de especial inspiración”. Por este tramo se camina sin esfuerzo ya que resulta más un paseo de disfrute del entorno que un esfuerzo físico. Al llegar al desvío hacia el Pico de la Miel eran las 16:30. Teníamos las 17:30 como hora límite para estar en el autocar, así que decidimos entre todos que subir al pico y bajar iba a entretenernos más de una hora, ya que conocíamos que la bajada se hace lenta, por lo que decidimos bajar directamente al bar donde termina la marcha y nos espera el autocar.
Durante la bajada coincidimos con algunos de los miembros de la marcha corta que iban con niños, continuando juntos. En el bar, estiramientos, cervezas, cafés, refrescos y más charla con los que allí nos encontramos.
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