Debido a las inclemente mal pronóstico meteorológico en la sierra para el pasado día 23 de octubre, pospusimos la
marcha de los presidentes al próximo domingo 13 de noviembre. Repetimos el anuncio, al que hemos
añadido una versión infantil y unas palabras que ha escrito Juana, con las que os dejamos a continuación:
Este año postpandemia nuestro Club dedica la Marcha de los Presidentes a quien lo fue de 1973 a
1977, Alejandro Alonso, a quien todos habéis conocido y tratado como socio en los más de 60 años
que formó parte de nuestro cuerpo social.
No voy a detallar su currículum pero sí debo afirmar que su vida como montañero fue muy
gratificante. En este mundo materialista en el que nos ha tocado vivir, la montaña fue para él su
espacio de libertad y amistad más plena, ya que en nuestra actividad se recibe satisfacción, sin
tener que dar nada a cambio, bien lo sabéis. Por cierto, nos conocimos subiendo a Peñalara, donde
me captó para su vida y para el Club.
No hay noches más hermosas, ni estrellas más brillantes, que las de un vivac en montaña, donde
nunca se trata de llegar primero, sino de saber llegar, sin dejar a nadie atrás y disfrutando cada
dificultad vencida.
Para los que faltan, para los que siguen y para los que espero que nos sucedan, nuestra afición ha
sido y espero que seguirá siendo, el símbolo de una de las mejores fases que han distinguido la
vida de Cumbres. Así lo sentía él y así espero que lo sintamos los que aún seguimos y los que están
por venir.
Por cierto, un gran recuerdo también para Pablo, quien, pese a sus excepcionales capacidades para
las más exigentes actividades, nos acompañó siempre que pudo en esta Marcha de Presidentes.
Seguro que nos acompañan también en ésta.
FECHA Y HORA: Domingo 13 de noviembre
RUTA: Empezaremos en el Puerto de Cotos a las 9:00, ficharemos en
la caseta del Parque y comenzaremos a avanzar bien hacia las lagunas de Peñalara o bien hacia la cima
de Peñalara, quien quiera y según la meteorología y los ánimos.
Nos reuniremos en el Puerto del Nevero y desde allí descenderemos todos entre robles otoñales y pinos
hacia La Granja de San Ildefonso, donde comeremos, algunos de bocata y/o tortilla y bota, y otros ricos judiones regados con vino de la tierra en un restaurante.